Con la caída del comunismo se termino una etapa de nuestra historia basada en un ideología con principios adecuados a una época que ya no existe, inclusive la misma China comunista tuvo la sensatez de abrir su puertas y ser ahora un país en vías de convertirse en una potencia a futuro aunque para ello han tenido que sacrificar viejas costumbres e ideas , y así irse transformando con miras a un desarrollo sostenido, todo cambio implica un sacrificio .
Es momento de tomar conciencia y pensar no en nuestro beneficio presente, sino en el futuro de nuestro país , en nuestras próximas generaciones , para dejarles las bases de un país en libertad , con una democracia garantizada en nuestro propósito de vencer nuestras diferencias y dejar paso al sistema más conveniente para nuestro desarrollo .
Podemos vivir cada día luchando, teniendo la libertad de pensar, actuar y decidir por nuestro futuro.
El otro extremo nos guía el lado oscuro de nuestros pensamientos , el mal representado por el rencor, la ira, la violencia, y optar por la insurgencia disfrazada de un velo democrático para tranquilizar nuestras conciencia y aprovecharnos de una mala experiencia en nuestras vida.
Es decisión de nosotros no caer y ser los corderitos para experimentar cambios muy hermosos en la palabra y en cuadros estadísticos cuando la verdad en el fondo es, llegado al poder implantar un sistema nacionalista con tendencia izquierdista tratando de resucitar un sistema fracasado, avalado por políticos radicales.
El idealismo insurgente es el golpe militar, es la privación de nuestra libertad, representado por el partido nacionalista de Ollanta Humala